Julius Randle y las cuatro firmas de rotación acapararon el verano de Brooklyn en junio y julio. Pero la «segunda fase» de traspasos que se anunciaba, con cerca de 25 millones de margen salarial y nueve primeras rondas negociables sobre la mesa, todavía no ha llegado. La respuesta real sobre el estado del roster ha llegado en Sacramento y Las Vegas, donde los Nets cerraron la Summer League 5-3 y dejaron pistas concretas sobre Mikel Brown Jr., la generación de 2025 y el futuro de Michael Porter Jr.

El mercado de traspasos, en pausa

Empecemos por lo que no ha pasado. Desde que el traspaso de Randle se cerró oficialmente, con retraso incluido, porque Chicago no pudo mover a Mouhamadou Gueye hasta el 9 de julio por la norma de los 90 días de la CBA, Brooklyn no ha anunciado ningún movimiento adicional en el mercado de traspasos. Ni una operación menor ni un volcado salarial ajeno a cambio de activos. Nada.
Parte de la explicación está en los números. El margen que rondaba los 25 millones a comienzos de julio se ha ido consumiendo con firmas menores y la llegada de Joshua Jefferson, hasta quedar en poco menos de 12 millones a principios de agosto. La firma de Moe Wagner, con el roster ya en 15 contratos garantizados, fue descrita por NetsDaily como el cierre simbólico de la agencia libre. Brooklyn retiene nueve primeras rondas y dieciocho segundas negociables: la munición sigue ahí, pero no está claro cuándo piensan usarla.
La otra parte es más deliberada, y viene de Sean Marks: «Es algo que siempre hemos hecho y de lo que nos hemos enorgullecido en la forma en que hemos construido esto: no agotar toda tu flexibilidad. Asegurarte de tenerla, ya sea de cara a la temporada o durante todo el verano». Traducido: Brooklyn no tiene prisa. Con el roster cerrado y activos guardados, todo apunta a que el próximo movimiento grande, si llega, se pensará para el mercado de traspasos de febrero, no para agosto.

Mikel Brown Jr., la montaña rusa que ya conocíamos como jugador de Louisville

Mientras tanto, la Summer League ya dio su veredicto sobre el roster joven. Mikel Brown Jr., la elección nº 6, no debutó hasta el último partido de la California Classic, pero en Las Vegas se llevó los focos: 20 puntos con 50% en tiros de campo, 50% en triples y perfecto en tiros libres, en la victoria 91-65 sobre los Knicks.
Lo que vino después fue más irregular, y más revelador: en sus tres partidos de Las Vegas promedió 16´7 puntos, 4 asistencias y 1´7 robos, con 39´5% en tiros de campo y 33´3% en triples, cerrando con su partido más flojo, 14 puntos en 15 lanzamientos. Es casi la misma montaña rusa que mostró en Louisville: picos de impacto total y tramos de ineficiencia. La prensa especializada le puso nota de A- por Las Vegas: no resuelve la duda sobre su regularidad, pero confirma que el techo está ahí.

La generación de 2025 da un paso adelante

El dato más interesante de esta Summer League, en mi opinión, no es Brown Jr., sino la clase de 2025. Danny Wolf se perdió el estreno de la California Classic por molestias lumbares, pero en su tercer partido firmó 18 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 1 tapón en la victoria sobre Orlando: el perfil de pívot moderno que este roster necesitaba detrás de Sharpe y Wagner.
Egor Dëmin llegó con un cambio físico llamativo, muy comentado por la prensa y aficionados en redes sociales, de 200 a 212 libras con su misma altura de 6’8″, que se notó en pista: ya no es solo el base-alero de visión privilegiada, también puede recibir contacto y finalizar contra rivales en el aro. Ben Saraf firmó un inicio sólido en sus dos primeros partidos: 12´0 puntos, 4´5 rebotes, 4´0 asistencias y 1´5 triples de media con 45´5% en tiros de campo, incluido un partido de 15 puntos y 7 asistencias ante Golden State.
No todo fueron buenas noticias. Drake Powell sufrió una sequía severa: 1 de 28 en tiros de campo y 0 de 14 en triples en sus primeros cuatro partidos, apenas 11 puntos en total. El propio jugador lo resumió con calma: seguirá tirando y confía en que entrarán. Conviene no dramatizar, en su temporada rookie promedió 6´5 puntos con solvencia defensiva, pero es la nota discordante de una generación que, en conjunto, ha dado un paso adelante evidente.

Jefferson y Bilodeau: primeras impresiones del draft de junio

De los otros dos nombres del draft de junio, Joshua Jefferson, la elección nº 28 llegada por el traspaso de Randle, tuvo un estreno atípico: no pudo debutar hasta resolverse el papeleo del traspaso, y cuando lo hizo firmó 9 puntos en 26 minutos ante Atlanta, con más dificultades desde el perímetro de las esperadas para alguien que en Iowa State promedió 16´4 puntos y 34´5% en triples. Tyler Bilodeau, la elección nº 43, vivió el proceso inverso, brilló desde fuera en la California Classic y se enfrió ya en Las Vegas. Son pocos partidos. y como siempre con la summer league conviene tratarlos como una fotografía parcial, no un veredicto.

Nolan Traoré, la ausencia que también cuenta

Nolan Traoré no jugó ni un minuto de Summer League. Se sometió a una artroscopia en la rodilla derecha por molestias arrastradas de la temporada pasada y, aunque su recuperación se describe como positiva, con el objetivo de llegar a tiempo a la pretemporada de septiembre, la ausencia recorta minutos de desarrollo que no se recuperan. Cerró su curso de rookie con 8´9 puntos y 3´8 asistencias en 22´2 minutos; su regreso será otro punto a vigilar.

Michael Porter Jr., la conversación que sí puede mover el verano

Si hay un movimiento real pendiente en Brooklyn, no está en el mercado de traspasos, está en la mesa de negociación. El agente de Porter, Mark Bartelstein, tiene previsto sentarse con Sean Marks hacia el final de la Summer League para hablar de una extensión, según reportó el insider Chris Haynes. Porter entra en la penúltima temporada de su contrato actual, le queda la 2027-28, por unos 40´8 millones, antes de la agencia libre en 2028, y es elegible para una extensión de hasta cuatro años y 234 millones.
Las palabras de ambas partes son, de momento, positivas. Marks: «Vamos a tener esas conversaciones. Tenemos tiempo. No hay prisa inmediata. Lo valoramos mucho. Tuvo una temporada extraordinaria. Quiero a Mike, a la persona, al jugador, y espero que sea parte de este equipo». Bartelstein insiste en que a Porter «le encanta estar en Brooklyn» y que Jordi Fernández «ha sido genial para él». Ninguno ha cerrado nada, y conviene ser prudente ya que circulan especulaciones no confirmadas de que Porter podría plantearse su salida si no hay acuerdo. Es un rumor, de momento, pero es la pieza más valiosa que Brooklyn tiene sobre la mesa.

Lo que queda antes de octubre

La pretemporada ya tiene fecha: 6 de octubre en Charlotte, 8 de octubre ante Philadelphia en el Barclays Center, 12 de octubre en Washington y 14 de octubre en Miami. Rivales con nombres propios de peso, LeBron James y Jaylen Brown en los Sixers, Anthony Davis en Washington, Giannis Antetokounmpo en Miami, que servirán de examen real, mucho más exigente que cualquier partido de Las Vegas.
La Summer League nunca resuelve nada del todo, pero sí ordena expectativas. Mikel Brown Jr. confirma que su techo es alto y su suelo, todavía, inestable. La generación de 2025 crece en bloque. Y el verdadero movimiento pendiente de Brooklyn ya no es un traspaso: es una firma de renovación que, si llega, dirá más sobre el proyecto de los Nets que cualquier operación de agosto.