Hay movimientos en la NBA que pasan desapercibidos, pero que para muchas personas tienen un valor más allá de lo deportivo. Jugadores que no buscan ser el centro de atención, y hacen su trabajo sin buscar el foco de las cámaras, y aún así marcan un antes y un después tras su paso por las franquicias. Este es uno de los casos de los que vamos a hablar hoy.

Como ya hemos visto en publicaciones anteriores, los Hawks han tenido un verano movidito en cuanto a fichajes, renovaciones y salidas de jugadores hacia otros equipo o la agencia libre, y cuando se trata de modificar una plantilla para llevarla al siguiente nivel competitivo, muchas veces es tan importante los jugadores como el cuerpo técnico.

Kyle Korver abandona la directiva de los Atlanta Hawks tras 4 años como entrenador asistente. La noticia ocupó titulares durante apenas unas horas. No hubo homenajes ni videos emocionales, ni una rueda de prensa de despedida. Curiosamente, esa forma silenciosa de marcharse parece resumir a la perfección quien ha sido siempre Kyle Korver.

Muchos aficionados piensan en Stephen Curry como el hombre que cambió para siempre el baloncesto moderno, antes de que el triple dominara la NBA. Ya existía un especialista que convirtió el lanzamiento exterior en una obra de precisión.

LA HISTORIA DE KORVER

Seleccionado en el puesto 51 del Draft de 2003, pocos imaginaban que aquel escolta salido de Creighton acabaría construyendo una de las carreras más consistentes de su generación. Ni siquiera el inicio fue sencillo: los Philadelphia 76ers compraron la elección con la que fue drafteado por una cantidad que se hizo famosa en su momento, alimentada por una falsa leyenda de que «fue cambiado por una fotocopiadora»

Mientras otros jugadores destacaban por su físico o explosividad, Korver construyó toda su carrera alrededor de un arma mucho más difícil de perfeccionar: el tiro.

Horas de entrenamiento, una mecánica prácticamente perfecta y una capacidad para moverse sin balón, que obligaba a las defensas a perseguirle durante todos los minutos que estuviera en pista.

Nunca fue el más rápido ni el más fuerte, pero pocos jugadores castigaban un despiste defensivo como él.

LA EVOLUCIÓN DE UN EPECIALISTA

En su paso por Philadelphia, Utha y Chicago ya había demostrado que era uno de los mejores tiradores de la liga. Sin embargo, sería en Atlanta donde alcanzaría su máximo nivel.

Los Hawks de Mike Budenholzer formaron un sistema basado en el movimiento de balón, bloqueos indirectos, y cortes. Era baloncesto en equipo, sin una superestrella que destacase por encima del resto, donde cada jugador cumplía su rol a la perfección.

Korver era una pieza perfecta. Cada bloqueo generaba una amenaza, cada pase encontraba un buen tiro, una pequeña ventaja se transformaba en tres puntos.

Ver a aquellos Hawks jugar era contemplar un baloncesto casi automático, donde el balón apenas tocaba el suelo y siempre buscaban el jugador mejor posicionado.

LOS SUPER HAWKS

La temporada de 2014 – 15 fue la culminación de todo ese trabajo. Atlanta termino con 60 victorias y lideró la Conferencia Este durante buena parte del año. Korver firmó una temporada histórica, fue elegido para el All-Star por primera y única vez en su carrera y entró en el quinteto ideal de la NBA. A mayores firmó una de las mayores demostraciones de eficiencia jamás vistas desde la línea de tres.

Esa misma temporada, los Hawks caerían en las Finales de la Conferencia Este, ante unos Cleveland Cavaliers liderados por un señor llamado LeBron James, que ese año se había puesto como objetivo, pasar por encima a cualquiera que se le pusiera delante. Igualmente, muchos aficionados de los Hawks alrededor del mundo, se encariñaron con la franquicia esa misma temporada, y siguen en su barco a día de hoy.

ANTES DE STEPHEN CURRY

Hoy en día es normal ver que un equipo lanza un alto volumen de triples por partido, en 2015 no lo era tanto. Korver ayudó a acelerar esa transformación. No necesitaba botar ni abusar del uso de balón, simplemente recibir, lanzar, anotar. Terminó su carrera entre los máximos triplistas de la historia, llegando a entrar en el Top 5. Lideró la NBA en porcentaje de acierto desde la línea de 3 en cuatro temporadas y mantiene uno de los registros de acierto más impresionantes de la historia durante una temporada (53,6% desde el triple con Utha 2009-10)

UNA DESPEDIDA DISCRETA

Tras su salida de Atlanta, Korver pasó por Cleveland Cavaliers, Utha Jazz y Milwaukee Bucks, siendo este el último equipo en el que jugaría antes de retirarse. Tristemente, justo la temporada siguiente Milwaukee logra convertirse campeón de la NBA en el año 2021. SCi hubiese seguido una temporada más, se retiraría con un anillo.

No hubo un «Last dance», no hubo despedidas ni videos emotivos, simplemente dejó de jugar.

Poco después volvería a la franquicia donde vivió sus años mas exitosos como jugador, para incorporarse al cuerpo técnico de Atlanta. Primero como director de desarrollo de jugadores y posteriormente como asistente del general manager, aportando sus experiencia también en los despachos. Este verano de 2026 finaliza de nuevo una etapa en los Atlanta Hawks, de la misma manera en la que siempre vivió el baloncesto, sin hacer ruido.