Sacramento cerró la peor temporada de su historia reciente con una racha de 16 derrotas seguidas y tres titulares operados. Este verano no ha llegado la reconstrucción que muchos esperaban, sino la continuidad casi forzada: Domantas Sabonis se queda tras rozar un traspaso a Toronto, Zach LaVine ejerce su opción de 49 millones, y el pick 7, Darius Acuff Jr., debuta entre dudas. De’Aaron Fox, para quien todavía lo busque en la plantilla, lleva año y medio jugando en San Antonio.

Hay veranos que se entienden mejor si primero se entiende la temporada que los provocó. El de los Kings es uno de ellos. Sacramento terminó 2025-26 con récord de 22-60, decimocuarto en el Oeste, y con una racha de 16 derrotas consecutivas entre enero y febrero que es la más larga de la historia de la franquicia. Fue, además, el primer equipo de la liga en asegurarse matemáticamente un récord perdedor esa campaña. Los números de equipo, 111 puntos anotados por partido, 121 encajados, rating neto de -10, cuentan la historia de una plantilla que nunca estuvo completa.
Y ahí está la clave de todo lo que ha venido después: los Kings no perdieron por falta de plan, perdieron porque el plan se cayó a pedazos por lesiones. Domantas Sabonis jugó solo 19 partidos antes de una rotura parcial de menisco que acabó en cirugía. Keegan Murray disputó apenas 23 tras pasar por quirófano del pulgar en pretemporada y sufrir dos esguinces de tobillo, el segundo de los cuales le cerró la temporada en febrero. De’Andre Hunter, llegado en un traspaso a tres bandas con Cleveland y Chicago el 1 de febrero, se lesionó en su segundo partido como King y no volvió a jugar. Zach LaVine también se fue antes de tiempo, operado de un tendón en la mano derecha tras 39 partidos. Es difícil sacar conclusiones deportivas serias de una temporada así. Los Kings, con acierto, no las han sacado: han optado por dar continuidad al núcleo y confiar en que la salud, simplemente, mejore.

De Fox a LaVine: una decisión de hace año y medio, no de este verano

Conviene aclararlo porque genera confusión constante: De’Aaron Fox no salió de Sacramento este verano. El traspaso se cerró el 3 de febrero de 2025, en una operación a tres bandas con San Antonio y Chicago que trajo a Sacramento a Zach LaVine, a Sidy Cissoko y varias rondas de draft futuras. Fox, que nunca terminó de comprometerse a largo plazo con el proyecto de Sacramento, firmó después una extensión con los Spurs de cuatro años y 229 millones de dólares, vigente hasta 2030. Ese capítulo está cerrado desde hace tiempo.
Lo relevante ahora es LaVine. Cuando estuvo sano, fue de lo mejor del equipo: 19´2 puntos, 47´9% en tiros de campo y cerca del 39% en triples. Pero solo pudo disputar 39 partidos antes de pasar por el quirófano. Este verano ejerció su opción de jugador de 49 millones para 2026-27, confirmada por su agente, Rich Paul, a través de Shams Charania. Su nombre ha sonado en rumores de traspaso,incluyendo una posible conexión con el mercado de Jonathan Kuminga, pero de momento sigue siendo un King, y previsiblemente el mejor anotador sano de la plantilla si el cuerpo aguanta.

El pick 7: Darius Acuff Jr. llega con más preguntas que certezas

Con la séptima elección propia del draft, Sacramento escogió a Darius Acuff Jr., base de Arkansas, uno de los anotadores más puros de la clase de 2026. Su presentación en la Summer League de Las Vegas dejó sensaciones encontradas: promedió cifras cercanas a los 20 puntos por partido, pero con una eficiencia muy pobre, entre el 35% y el 36% en tiros de campo y apenas un 26-27% en triples, además de varias pérdidas de balón por encuentro. Mostró creatividad ofensiva y confianza para generar su propio tiro, cosas que no se enseñan, pero también encendió las alarmas sobre su defensa fuera del balón y su eficiencia como anotador de bajo volumen a nivel profesional.
Opinión: conviene no sobrerreaccionar a números de Summer League, un contexto que distorsiona a casi todos los rookies. Pero tampoco conviene ignorarlos del todo. Acuff llega a una plantilla sin un base consolidado, así que va a tener minutos desde el primer día, quiera o no estar listo. Esa exposición temprana puede acelerar su curva o exponer sus carencias de forma prematura. Es, probablemente, la historia individual más interesante que seguir de cara a octubre.
Además del pick 7, Sacramento movió fichas para subir hasta el puesto 29 vía Cleveland y elegir a Alex Karaban, alero bicampeón universitario con UConn, y seleccionó a Emanuel Sharp, escolta de Houston, en el 45, a quien firmó por tres años y 6´35 millones. Dos apuestas de bajo riesgo, coherentes con un verano que no ha buscado protagonismo en el draft más allá del pick alto.

Sabonis, la pieza que casi se fue y se queda

El movimiento más importante del verano de los Kings, en realidad, no fue una firma. Fue una operación que no se cerró. En la fecha límite de traspasos de febrero de 2026, Sacramento estuvo muy cerca de enviar a Domantas Sabonis a Toronto Raptors a cambio de un paquete con RJ Barrett y Jakob Poeltl. El acuerdo cayó porque los Kings no quisieron asumir los 84 millones de dólares restantes del contrato de Poeltl, lastrado además por una temporada floja y problemas de espalda. Semanas después, Sabonis se rompió el menisco. Con perspectiva, la operación, de haberse cerrado, habría dejado a Toronto entregando activos importantes por un jugador que apenas habría podido pisar la cancha esa temporada.
Sabonis es elegible para una extensión desde julio, pero, según fuentes, Sacramento no la está negociando por el momento. Le quedan dos años y 94 millones de dólares de contrato. Lo que sí ha trascendido es una señal de acercamiento: el interior visitó la Summer League de Las Vegas para sentarse junto al despacho, y se ha reunido con el gerente general Scott Perry para hablar del camino a seguir. No es una confirmación de continuidad a largo plazo, pero sí un gesto de buena voluntad tras un verano en el que la salida real estuvo sobre la mesa.
También se ha hablado, sin confirmación oficial, de contactos por Sabonis con Detroit (en torno a Jalen Duren), con Charlotte antes del draft y de al menos una llamada con Boston. Ninguno cuajó. Y sigue abierto, sin resolverse, el interés de Sacramento por Jonathan Kuminga, frenado por la reticencia de la franquicia a un sign-and-trade que la llevaría al hard cap del primer apron.

Continuidad en el banquillo y en el despacho

Pese al 22-60, los Kings mantienen a Doug Christie en el banquillo para su segunda temporada completa, con opción de equipo para 2027-28. La decisión se sostiene en el argumento de que Christie nunca tuvo un roster sano con el que trabajar. Y en el despacho, Scott Perry ha sido franco sobre los tiempos: ha hablado abiertamente de un proceso de reconstrucción de tres o cuatro años para asentar una base sólida, no de un salto inmediato en la clasificación.
La buena noticia, si la hay, se llama Maxime Raynaud. El pívot francés, elegido en la segunda ronda de 2025, fue nombrado al Segundo Equipo All-Rookie tras una temporada de 12´5 puntos y 7´5 rebotes, titular en 56 de 74 partidos cuando Sabonis cayó lesionado. Junto a Precious Achiuwa, renovado por dos años y 11´5 millones tras su mejor curso como profesional, forma parte de las pocas certezas positivas que deja este ciclo.
Opinión: el verano de Sacramento no ha sido un fracaso, pero tampoco ha sido el reinicio que la temporada 22-60 parecía exigir. Es un verano de gestión de daños: mantener a Sabonis dentro sin regalarlo, dar continuidad a un entrenador que merece un año sano de verdad, y meter piezas jóvenes de bajo riesgo alrededor. El problema es que ese plan depende de una variable que los Kings no controlan: la salud. Si Sabonis, Murray y LaVine juegan una temporada completa, esta plantilla compite por el play-in sin demasiado esfuerzo. Si no, 2026-27 puede parecerse mucho a la temporada que acaban de dejar atrás.